Réplica física

La réplica física es el modo que tiene un ETF de copiar al índice que pretenda seguir.

Por ejemplo, si un ETF quiere copiar los movimientos del IBEX35 tiene dos opciones:

  1. Comprar los componentes en la misma proporción del IBEX35.
  2. Comprar un derivado financiero que replique sus movimientos. Por ejemplo, un futuro financiero.

La réplica física consiste en hacer el punto 1. Es decir, comprar los componentes del índice de manera que repliquen al índice.

Imagina una cesta de huevos con 3 huevos verdes, 2 huevos azules y 1 huevo blanco. La réplica física, para copiar esa cesta, lo que hará será comprar 3 huevos verdes, 2 huevos azules y 1 huevo blanco.

Este tipo de réplica es más costosa, ya que implica tener que actualizar la cartera cada cierto tiempo. Sin embargo, entraña menos riesgos que la réplica sintética.