Prostituyendo el largo plazo

El largo plazo es, muy probablemente, el mejor horizonte temporal para invertir. La bolsa de valores, como reflejo de la economía, no recoge todas las variaciones al instante.

Han de pasar meses e incluso años para que los mercados vayan yendo y viniendo hacia y desde el equilibrio. Los mercados no son eficientes durante todo el tiempo. El problema, por tanto, recae en que no sabemos en qué momentos tienen una valoración ajustada a la realidad.

Es decir, no sabemos si la bolsa ha subido demasiado y está sobrevalorada. O, por el contrario, si la bolsa ha caído mucho y está infravalorada.

Con esto en mente, la estrategia parece sencilla, comprar cuando la bolsa está barata y vender cuando la bolsa está cara. El problema, querido inversor, es que lo caro puede estar mucho más caro y lo barato seguir siendo más barato. Y no durante unos meses, sino durante años.

El economista John Maynard Keynes, que dijo que a largo plazo todos estaremos muertos, también dijo lo siguiente:

El mercado puede mantenerse más tiempo irracional, del que puedes mantener tu solvencia.

John Maynard Keynes

Lo dijo hace más de 80 años y la historia lejos de quitarle la razón, se la ha dado con creces.

Además, el largo plazo es incluso para aquellos que invierten a corto plazo. Incluso si fueras capaz de ganar un 30% anual (algo poco probable), el negocio está en seguir haciéndolo a largo plazo y reinvertir las ganancias. De lo contrario, ganarás mucho menos dinero.

No eres ni Warren Buffett, ni Ray Dalio, ni Jimon Simons

Y es por eso que la gestión pasiva y las aportaciones periódicas probablemente serán la mejor forma de invertir para la gran mayoría de los inversores. Que ni son Warren Buffett, ni Ray Dalio y mucho menos Jim Simons.

Sí, han conseguido grandes rentabilidades, lo que demuestra que es posible hacerlo. Sin embargo, hay defensores tanto de que son supervivientes lógicos del azar, como de que tienen métodos de inversión al alcance de muy pocos.

Tú no eres Buffett. Sé que es duro, pero reconocerlo es el primer paso. Las historias de los grandes inversores son muy chulas e inspiradoras, pero aquí venimos a ganar dinero no a hacernos pajas mentales.

Prostituyendo el largo plazo

En esta línea y bajo el argumento de que los grandes inversores invierten a largo plazo, han convertido este horizonte temporal en un verdadero cajón de sastre para todos aquellos que pierden el dinero de sus partícipes mientras llenan sus bolsillos con altas comisiones.

La esperanza es lo último que se pierde y siempre prometen que sus carteras tienen un potencial de revalorización muy alto.

¡Oh! Estoy perdiendo un 30% este año, pero no te preocupes que mi cartera tiene un potencial de revalorización en los próximos 4 años del 400%. Si has visto la película de El Lobo de Wall Street, recordarás esta escena ↓

La película no me gustó, pero tengo que reconocer que tiene escenas brillantes y esta es una de ellas. Aunque hable de los brókers, no pudieron reflejar mejor a gran parte de la industria. Incluido, por supuesto, a los fondos de inversión.

Ellos pierden tu dinero, pero no te vayas a pensar que te reducen la comisión. Todo lo contrario, siguen ganando dinero a manos llenas. Todo mientras te mienten, se aprovechan de ti y te impulsan, cual secta, a formar parte de su filosofía de inversión.

¿Se puede ganar dinero en bolsa al margen de la gestión pasiva? Por supuesto que sí. Hay miles de estrategias, muchas formas de hacer dinero. Pero hay aún más formas de ¡perder dinero!

No hay mucha diferencia entre los predicadores del day trading que te aseguran que te ganarás la vida con dos horitas al día tomándote un daikiri sentando en una hamaca en Varadero y los que aprovechan las bondades del largo plazo para saquearte.

No quiero decirte con esto que la gestión pasiva sea la única forma de que ganes dinero. ¡Pero que no te lo inviertan! Porque como diría Jesse Livermore:

Los enemigos mortales del especulador son: la ignorancia, la codicia, el miedo y la esperanza

Jesse Lauriston Livermore

Así que tú mismo, pero si las cosas se ponen feas, no estés haciendo rico a alguien que te está haciendo perder dinero. Porque una vez lo sepas, la culpa será tuya por seguir confiando.