🔈 Qué la gestión pasiva y por qué es la mejor estrategia de inversión

Qué sencillo es invertir, ¿verdad? Los bancos te lo recuerdan todos los días en las ofertas de sus productos. Ellos tienen las mejores opciones de fondos, las más rentables y las que mejor se ajustan a tu perfil de riesgo.

O no.

¿Te has parado a pensar en que lo más probable es que el fondo que te han vendido sea caro y que ni siquiera sea capaz de superar la rentabilidad del mercado?

Esto nunca te lo van a decir.

¿Sabías que el 95% de los fondos de inversión de gestión activa no superan a sus índices de referencia (también conocido como benchmark) de forma consistente?

Es más, ¿sabías que a 15 años, la inmensa totalidad de los fondos comercializados en España pierden con sus respectivos índices búrsatiles de referencia?

Evolución a lo largo de la historia de los fondos frente al índice

Demoledor, ¿verdad? Pues espera, porque aún hay más.

¿Sabías que hay fondos que disfrazan su gestión como de gestión activa (con sus correspondientes comisiones) cuando, en realidad, están simplemente replicando el comportamiento del mercado?

Los bancos no son los niños buenos de la clase. Nos dicen que sus fondos de inversión son los mejores pero en realidad nos toman el pelo.

Ante esta situación ¿cómo podemos actuar? ¿Se puede invertir de una forma sencilla sin necesidad de pasar por una oficina bancaria ni por un (muy caro) asesor financiero?

La respuesta es sí, y la mejor filosofía de inversión para hacerlo es la gestión pasiva.

Qué es la inversión pasiva

Esta estrategia de inversión consiste en replicar la evolución de un determinado índice, generalmente a través de fondos indexados o ETFs.

De esta manera, se obtiene la misma rentabilidad (o al menos, una similar), a la del mercado, ni más ni menos.

Para conseguir esto, la composición del fondo de inversión ha de ser casi idéntica a la de su índice de referencia.

Por ejemplo, un fondo indexado al S&P 500 de Estados Unidos estará formado por las mismas empresas (y en la misma proporción) que este índice, de manera que la evolución del fondo queda ligada a la evolución del índice: si S&P 500 sube un 9% anual, el fondo lo hace en la misma proporción.

Gestión activa vs. gestión pasiva

Para entender claramente en qué consiste hay que entender también qué es la gestión activa.

Mira.

En los mercados financieros encontramos dos posturas de inversión claramente enfrentadas: los que postulan que no es posible superar la rentabilidad del mercado de manera sostenida en el tiempo, y que por eso defienden la gestión pasiva;

y quienes afirman que sí es posible hacerlo seleccionando los activos adecuados, que son los defensores de la gestión activa.

La diferencia fundamental entre ambas radica en que, mientras en la inversión pasiva los activos del fondo están escogidos de antemano, pues son los mismos que los del índice y en la misma proporción, en la gestión activa existe un experto gestor que analiza un conjunto de activos para seleccionar aquellos que cree que ofrecerán una mayor rentabilidad.

Para averiguar esto analizará gráficas, estudiará tendencias, consultará el Tarot… En fin, ya sabes.

El resultado de todo esto es que la gestión activa es mucho más cara que la que simplemente deja hacer al mercado.

Seleccionar las acciones por parte de un experto se traduce en un sobrecoste de en torno al 1,2% anual en comisiones de gestión.

Dicho de otro modo, a lo largo de 20 años, nos habremos dejado alrededor de un 25% del total de nuestra inversión en comisiones. Ahí es nada.

La rentabilidad de la gestión activa y la gestión pasiva

A priori, la gestión activa debería proporcionar resultados mejores que la gestión pasiva. Al fin y al cabo, un experto debería saber seleccionar mejor los valores que un índice.

Pues no.

Numerosos estudios han demostrado la enorme diferencia en rentabilidad entre la gestión activa y la pasiva a lo largo de los años.

Por ejemplo, uno reciente de S&P Dow Jones Indices SPIVA sobre Estados Unidos aseguró que el 86% de los fondos no son capaces de batir a su índice de referencia en un período de 10 años.

En renta fija, la situación no es mucho mejor, pues el 83% no consigue batir a su benchmark en el mismo periodo.

Hay otro estudio por ahí bastante curioso, el Asset Management Within Commercial Banking Groups: International Evidence, que concluye que los fondos gestionados por bancos tienen de media un 0,92% menos de rentabilidad anual que los fondos gestionados por gestores independientes.

Oh.

Entre estos últimos, se incluyen algunos fondos basados en la filosofía del Value Investing (sí, la misma que promulgan gurús de la talla de Warren Buffett como ya hiciera su maestro Benjamin Graham), que pueden presumir de obtener unas rentabilidades razonables a largo plazo.

Aunque eso sí, tienen que superar de forma significativa al índice; de otro modo, las comisiones se habrán comido buena parte de la inversión.

Podríamos seguir con más estudios pero no queremos aburrirte.

El resumen es que los fondos de gestión activa no sólo son más caros que los de gestión pasiva, además ofrecen una rentabilidad menor.

La gestión pasiva en España

Aunque la gestión pasiva tiene mucho recorrido en Estados Unidos (en torno al 40% del total de inversiones) y cada vez más en Europa (20% del total), en España su despegue está siendo más lento.

De hecho, sólo supone el 1% del total de la inversión en nuestro país, fundamentalmente porque los bancos han dado la espalda a esta estrategia de inversión.

Las principales comercializadoras ofrecen fondos de gestión pasiva con unos costes elevados o con unas barreras de entrada prohibitivas para cualquier pequeño inversor.

¿El motivo?

Prefieren ofrecer a sus clientes los fondos de inversión que más comisiones les reportan, que por supuesto no son los mejores del mercado.

No obstante, en los últimos años la oferta de los fondos índices ha aumentado de forma significativa de la mano de gestoras como Vanguard o Amundi, y gracias a la irrupción en el mercado de roboadvisors como Indexa Capital o Finizens.

Y es que si algo está claro es que la inversión «slow» ha llegado para quedarse.

No en vano, cada vez somos más los pequeños inversores españoles que seguimos esta filosofía para realizar la composición de nuestras carteras.

Fondos de inversión pasivos en España

Dos son las gestoras de fondos de inversión de gestión pasiva más importantes de España, y del mundo: Vanguard y Amundi..

Vanguard

Hablar de Vanguard es hacerlo de la entidad gestora de fondos índice por excelencia. De hecho, es la segunda gestora más grande del mundo, tan solo por detrás del gigante Blackrock.

Gestiona activos por valor de 5,1 billones de dólares (sí, con doce ceros), y se ha ganado la confianza de más de 20 millones de clientes repartidos en más de 170 países.

Vanguard fue la entidad precursora de la gestión pasiva al lanzar allá por los años 70 un fondo indexado al S&P 500, el principal índice norteamericano, y sigue la filosofía que su creador, John Bogle, intentó transmitir: la de los bogleheads.

En la actualidad, ofrece fondos índice de todo el mundo, tanto de renta fija como de renta variable.

Destacan, además del citado, el fondo Vanguard European Stock Index, de acciones de empresas europeas; Vanguard Emerging Markets Stock Index, con acciones de empresas de países emergentes; y el Vanguard Japan Stock Index, con acciones de empresas japonesas.

Sus costes no pueden ser más competitivos, ya que oscilan entre el 0,25 y el 0,40%, muy por debajo de la media del mercado.

Amundi

Amundi es una gestora francesa más reciente, fundada en 2010. Sin embargo, esta corta vida no le ha impedido auparse a la octava posición de las entidades gestoras más grandes del mundo en volumen de activos gestionados, con 1,276 billones de dólares bajo su paraguas.

¿A qué se debe este impresionante crecimiento? Por supuesto, a su apuesta por los fondos índice y, más concretamente, a su indexación a algunos de los índices MSCI, especialmente al MSCI World (Amundi Index MSCI World), que cubre algunas de las empresas de mediana y gran capitalización más grandes del mundo.

Además del MSCI World, en Amundi puedes invertir en el Amundi Index MSCI Japan, con acciones de empresas japonesas; el Amundi Index J.P. Morgan EMU Govies IG, con bonos de los principales gobiernos europeos; o el Amundi Index MSCI Europe, con acciones de empresas europeas.

Al igual que Vanguard, las comisiones que cobra Amundi son realmente competitivas, y oscilan entre el 0,30% y el 0,45%.

Cómo invertir en gestión pasiva en España

La gestión pasiva en España está cada vez más de moda, especialmente de unos años a esta parte.

Y eso a pesar de las reticencias de las principales comercializadoras y bancos, que hacen todo lo posible por no incluir fondos indexados en su oferta.

El motivo es muy sencillo y lo vas a entender enseguida.

En general, gestoras como Vanguard y Amundi, reportan menores beneficios a los bancos que otras gestoras con filosofía de inversión activa. Esto es debido a sus bajas comisiones y a que, además, no suelen concederles retrocesiones.

Como resultado de esto, a tu amigo el banquero no le aparece el símbolo del dólar en la pupila al hablar de fondos indexados.

Y claro, si los bancos no obtienen tajada, no ofertan estos fondos índice a sus clientes.

A pesar de todo esto, hay algunas opciones para los pequeños inversores que quieran acceder a la gestión pasiva.

Una de ellas es BNP Paribas, un banco francés que opera en España, desde donde podrás acceder a una amplia gama de fondos indexados, entre los cuales se encuentran los de Vanguard y Amundi.

El problema es que la inversión mínima en Vanguard es de 100.000 euros.  

Oh.

Otro problema de este banco es que en 2018 comenzó a cobrar una comisión adicional en aquellos fondos de clase limpia, es decir, en aquellos que no otorguen retrocesiones, como es el caso de Vanguard (no así el caso de Amundi). Vamos, que subieron sus comisiones.

Otra opción es Renta 4, pero su principal problema también es que la inversión inicial mínima es prohibitiva en el caso de los fondos de Vanguard.

ING tiene sus propios fondos pasivos gestionados por Vanguard, pero sus comisiones son demasiado elevadas.

Por último, a través de SelfBank también podemos acceder a algunas opciones interesantes de Amundi.

Y poco más.

A través de los roboadvisors

Siendo sinceros, BNP, Renta 4, ING o SelfBank son grandes opciones para invertir de forma pasiva, pero tienen algunas desventajas, especialmente para inversores principiantes:

Para empezar, tenemos que elegir nosotros los fondos que mejor se ajustan a nuestro perfil, también realizar su seguimiento, hacer los rebalanceos…

No es sencillo.

Hace falta tiempo y conocimientos. Decir lo contrario sería engañarte.

Por eso, hoy en día, una opción muy atractiva para los que comienzan a invertir son los robo advisors, o gestores automáticos de inversiones, que basan su estrategia de inversión en la gestión pasiva.

Su filosofía no puede ser más sencilla: tan solo tenemos que elegir nuestro perfil de riesgo (a través de un test muy breve) y el roboadvisor realiza todas las gestiones por nosotros, incluyendo el asset allocation y el rebalanceo automático de nuestro portfolio de inversión.

Más fácil imposible.

Por estas razones, los robo advisor son la mejor opción que existe para invertir en fondos índice.
Indexa Capital y Finizens son dos de los más conocidos y con mejor aceptación por parte del público. Puedes conocerlos más a fondo en estas reviews.

Review de Indexa Capital

Review de Finizens