🎯 Fondos indexados: guía de inversión.

Cuando vas a contratar un fondo de inversión, lo más probable es que te fijes en la rentabilidad que ha obtenido en los últimos años. Es lo que hace todo el mundo.

Parece lógico: quieres ganar la mayor cantidad de dinero posible, y esto pasa irremediablemente por encontrar un instrumento que lo haga bien y de forma sistemática a lo largo del tiempo.

Sin embargo, y aunque parezca contraintuitivo, la rentabilidad obtenida por el fondo no siempre es el mejor indicador para saber si es bueno o no.

¿No te lo crees? Bueno, no esperes que el asesor de tu banco te cuente esto.

Hay muchos más factores a tener en cuenta: si lo está haciendo bien o no con relación al resto del mercado o, más importante, qué cobra por el servicio. Las bajas comisiones son una de las (muchas) ventajas de los fondos indexados.

✔ Lo que tu banco no quiere que sepas sobre fondos índice

Te lo vamos a decir muy clarito: la mayoría de los bancos te ofrecerán el fondo de inversión que más les interese a ellos, que no tiene por qué coincidir con el que más te interese a ti.

Te lo presentarán con un envoltorio de lo más atractivo: buena rentabilidad, un riesgo muy ajustado a tu perfil y bla bla bla. Pero no, seguramente no es el mejor fondo que podrían ofrecerte, aunque sí el que les genera mayor beneficio.

El problema es que elegir un buen fondo de gestión activa no es nada sencillo. Los bancos lo saben y se aprovechan de la inexperiencia del inversor medio.

Para empezar, rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras. Por muy bien que lo haya hecho un fondo en los últimos cinco años, nadie, absolutamente nadie, y menos el banco, puede asegurarte que vayas a obtener una rentabilidad parecida en los próximos cinco. Ni siquiera en los siguientes seis meses.

Si a ello le añadimos que, en el 95% de los casos, los fondos de inversión de gestión activa no superan a su índice de referencia (benchmark), la ecuación parece clara.

En este estudio de SPIVA se ve claramente el porcentaje de fondos de gestión activa comercializados por bancos y gestores privados que no logran batir al mercado a 1, 3, 5, 10 y 15 años.

A 15 años prácticamente todos los fondos palman con su benchmark o índice de referencia.

Es demoledor.

Lo más probable es que el fondo de inversión que te ofrezcan no supere la rentabilidad de su índice de referencia, y a pesar de ello cobrarán por él unas comisiones muy elevadas.

Mal negocio pagarle a alguien por que juegue a adivino. O por algo peor (mira en el minuto 1:20)

Ante esta situación, ¿no sería más sencillo invertir directamente en el índice y ya está?  La respuesta es sí, y existe un instrumento idóneo para ello: los fondos indexados.

✔ Qué son los fondos indexados

Los fondos indexados no son más que instrumentos de inversión que replican un índice de referencia. En vez de tratar de superar al mercado, a sabiendas de que tienen más de un 95% de posibilidades de perder, buscar imitarlo.

En ellos, los gestores del fondo tan solo tienen que comprar los activos que componen ese índice en una proporción similar. Por eso también se les conoce como fondos pasivos. De esta forma, la evolución del fondo indexado queda ligada a la de su índice de referencia.

Como dijo un experto inversor: “no busques la aguja en el pajar, compra el pajar”.

Su objetivo no es batir al índice, sino lograr una evolución similar. ¿El motivo? Mira la siguiente gráfica, que muestra la evolución histórica de S&P 500, el índice más importante de Estados Unidos, y lo comprenderás.


Un fondo indexado que hubiese replicado ese índice habría conseguido una rentabilidad espectacular, ¿no te parece?

Además, la gestión del fondo pasivo es mucho más simple que la de un fondo de gestión activa porque no es necesario analizar los valores adecuados para conformar una cartera.

Tan solo es necesario conocer qué activos componen ese índice y comprarlos en proporciones iguales o similares.

Esta es la razón por la que los fondos indexados ofrecen unas comisiones mucho más bajas que los fondos tradicionales: no hay un trabajo de campo detrás que las justifiquen.

Son también llamados fondos índice, fondos de gestión pasiva o, simplemente, fondos pasivos, porque siguen esta filosofía de inversión.

✔ Por qué invertir en fondos indexados

Los fondos indexados ofrecen una serie de ventajas a sus partícipes por encima de las  que ofrecen los fondos tradicionales de gestión activa.

✅ Son baratos

Es posiblemente la razón de mayor peso para invertir en fondos índice. Al reducirse los costes de transacción, las comisiones son mucho más bajas que para otro tipo de instrumentos financieros.

De media, un partícipe de un fondo indexado podría llegar a ahorrarse hasta un 82% en costes de gestión, ya que la media de comisión que cobra un banco por la gestión de fondos es del 3,2%, mientras que la gestión pasiva a través de un robo advisor no suele superar el 0,8%.

La diferencia es brutal y no se puede justificar.

A largo plazo, el impacto de las comisiones sobre la rentabilidad de una inversión es enorme. A 20 años, pagar dos puntos porcentuales más en comisiones (por ejemplo, pagar 2,5% en lugar de un 0,5%) nos hará perder más de un 30% de nuestra inversión.

✅ Son transparentes y tienen un seguimiento sencillo

Al conocer el índice que estamos tratando de replicar, sabemos en todo momento qué activos componen el fondo y podemos conocer de antemano la evolución de nuestra cartera de inversión.

Por ejemplo, un fondo que replique el comportamiento del IBEX-35 tendrá una evolución que irá pareja a la del índice español: si una empresa entra o sale en el IBEX, también entra o sale en nuestra cartera.

✅ Son sencillos de comprender

En cuanto entendemos qué significa un índice y qué implicaciones tiene, no es necesario conocer más jerga financiera complicada.

Un inversor medio podría seguir el índice a diario (basta con poner IBEX, Eurostoxx o S&P 500 en Google) y, por tanto, comprender su inversión sin grandes complicaciones.

✅ Son propicios para mejorar tu diversificación en cartera

Los fondos índice suelen estar lo suficientemente diversificados. Aun así, un buen asset allocation de fondos indexados suele ser idóneo para diversificar aún más nuestra cartera de inversión.

Por ejemplo, muchas personas reparten su cartera entre diferentes áreas geográficas y tipos de fondos. Un caso típico es un inversor que destina un 20% de su capital a renta variable americana, otro 20% a renta variable de economías emergentes, otro 20% más a renta variable europea, un 10% a Japón, un 10% a renta variable global y el 20% restante a un fondo de renta fija.

✅ Tienen una fiscalidad muy ventajosa

Frente a otros instrumentos de ahorro e inversión similares, como los ETFs (fondo de activos que cotiza en bolsa), los fondos de inversión permiten traspasos entre ellos sin peaje fiscal.

Esta es una gran ventaja, especialmente para hacer rebalanceos, modificar nuestro asset allocation en función de nuestro perfil de riesgo y, por supuesto, disfrutar del diferimiento fiscal.

Además, los fondos índice suelen gestionar los dividendos de una forma muy eficiente desde el punto de vista fiscal.  En lugar de cobrarlos y pagar, por tanto, el IRPF correspondiente, los dividendos se acumulan en el fondo para aumentar el capital y evitar la tributación.

Esta posibilidad incrementa el capital del fondo y permite aprovechar al máximo el interés compuesto.

✔ Fondos de gestión pasiva en España

Hasta hace poco tiempo, los bancos han dado la espalda a la gestión pasiva en España.

La estructura de mercado, controlada casi por completo por el sector bancario, ha hecho que se prime la comercialización de otro tipo de fondos que generaban más comisiones para las entidades.

De hecho, y aunque existían algunos buenos fondos indexados en el mercado, estos tenían unas condiciones muy difíciles de cumplir para el inversor medio (generalmente, unos costes de entrada muy altos).

En los últimos años, con la entrada de algunas gestoras en nuestro país, como Vanguard o Amundi y, sobre todo, con el crecimiento experimentado por los roboadvisors, la gestión pasiva ha adquirido un gran protagonismo, hasta el punto de consolidarse como la filosofía de inversión preferida por muchos pequeños inversores, entre los que nos incluimos.

Fondos Vanguard

Hablar de fondos índice es hablar de Vanguard. Fundada en los años 70 por John Bogle, padre de la gestión pasiva, es la segunda gestora de fondos de inversión más grande del mundo, solo por detrás de BlackRock.

Gestiona activos por valor de 5,1 billones de dólares, y se calcula que tiene la confianza de unos 20 millones de inversores en más de 170 países.

Vanguard ofrece fondos índice de todo el mundo, con unas comisiones que oscilan entre el 0,25 y el 0,40%. Juega en otra liga.

Destacan el fondo Vanguard U.S. 500 Stock Index, de acciones de empresas norteamericanas, el fondo Vanguard European Stock Index, de acciones de empresas europeas, Vanguard Emerging Markets Stock Index, con acciones de empresas de países emergentes, y el Vanguard Japan Stock Index, con acciones de empresas japonesas.

Fondos Amundi

Amundi es una prestigiosa firma francesa de fondos de inversión creada en 2010. Hoy por hoy es la octava compañía de fondos de inversión más grande del mundo en volumen de activos gestionados.

Al igual que Vanguard, ofrece fondos indexados con unas bajas comisiones, que oscilan entre el 0,30 y el 0,45%.

Sus fondos más conocidos son el Amundi Index MSCI World, con una selección de empresas de todo el mundo, el Amundi Index MSCI Japan, con acciones de empresas japonesas, el Amundi Index J.P. Morgan EMU Govies IG, con bonos de los principales gobiernos europeos, y el Amundi Index MSCI Europe, con acciones de empresas europeas.

Pero no te agobies leyendo estos nombres tan raros. En realidad, invertir en fondos indexados es muy fácil.

🇪🇸 Cómo invertir en fondos índice en España

Todavía a día de hoy, los bancos siguen siendo muy reticentes a comercializar los fondos Vanguard y algunos de los Amundi como parte de su oferta.

¿El motivo? Estos fondos cobran comisiones tan bajas a sus clientes que no les conceden retrocesiones a los bancos. Y claro, si los bancos no cobran de ellos, tampoco los ofertan a sus clientes.

Podrías invertir en ellos por tu propia cuenta, por ejemplo, a través del banco de inversión BNP Paribas. El problema es que, en el caso de los Vanguard, la inversión mínima parte en 100 mil euros. Además, de elegir la estructura adecuada al perfil de riesgo y de los rebalanceos tendrías que encargarte tú.

Otros bancos, como ING, ofrece un enfoque de gestión pasiva en su oferta y gestiona fondos de Amundi, aunque con comisiones algo altas. Renta 4 también ofrece algunos productos interesantes de la gestora francesa.

Para ser sinceros, hoy por hoy la mejor opción para invertir en fondos indexados en España es a través de robo advisors como Indexa Capital o Finizens, que basan sus carteras al cien por cien en la gestión pasiva, automatizando y optimizando todo el proceso.

El usuario tan solo tiene que realizar sus aportaciones y el robo advisor se encarga de elegir el asset allocation adecuado para cada perfil de inversión, así como de rebalancear la cartera de forma periódica.

Más fácil imposible. Y además, con una comisión media del 0,8%.

✔ ¿De verdad funcionan los fondos indexados?

Para saber si invertir en un fondo indexado funciona o no, lo más fácil es ver cómo se han comportado en los últimos años algunos de los índices bursátiles más importantes del mucho.

Mira.

En los últimos diez años, el S&P 500 ha subido en torno a un 9% anual; el IBEX con dividendos, un 9,1% anualizado en los últimos 25, y el MSCI World, un 9,28% desde que nació en 1969.

¿Cuántos fondos de gestión activa conoces que hayan ofrecido esas rentabilidades?

Como es lógico, el mercado experimenta subidas y bajadas, pero no hay que olvidar que los fondos indexados están pensados para la inversión a largo plazo, de modo que los posibles vaivenes puntuales del índice, aun siendo acusados, no deberían ser un motivo de preocupación.

En definitiva, los fondos índice son fondos de inversión de gestión pasiva con menores costes y con mejores resultados a largo plazo que la mayoría de los fondos  de gestión activa.

No existen (o, al menos, es difícil encontrar) fondos que batan sistemáticamente al mercado a largo plazo, y mucho menos si a ellos les sumamos las comisiones.

Entonces, ¿por qué pagar más cuando podemos pagar menos?